CASA DA CULTURA DE PORTO DO SON
LUGAR: Rúa ATALAYA- PORTO DO SON (A Coruña)
PROYECTO DE EJECUCIÓN: 1989
FECHA DE CONSTRUCCION: 1994
CONTRATISTA:
1 y 2 fase: Construcciones Saborido,S.L.
3 fase: Construcciones Alea, S.L.
ESTRUCTURAS: José Andújar
SUPERFICIE: 871 m2
PROMOTOR: Concello de Porto do Son y Conselleria de Cultura e Xuventude
PUBLICACIONES: revista OBRADOIRO nº 25
Básicamente se pretendía dotar a Porto do Son de una biblioteca pública, un salón de actos -que permitiera representaciones y conferencias, y de un local de usos múltiples, apto para exposiciones, ensayos de danza, coloquios, etc. Se completaba el programa con almacén, servicios, etc.
Para la ubicación de este edificio el Ayuntamiento disponía del llamado “Campo de la Atalaya”. Este terreno, de forma alargada se sitúa entre la Casa Consistorial y la ermita de la Atalaya. En el extremo más próximo al Ayuntamiento se encuentran tres escuelas unitarias. Dos calles asfaltadas rodean el terreno, que presenta un gran desnivel, subiendo con fuerte pendiente hacia la ermita.
Teniendo en cuenta el hermoso fondo de la perspectiva formada por la ermita, situada al borde de un acantilado, pretendimos que la nueva edificación no dificultase de ninguna forma su visión y que entrase en diálogo con ella. Para esto optamos por un edifico semienterrado, aprovechando el desnivel, de forma que la cubierta del salón de actos hiciera las veces de plaza peatonal.
El diálogo entre ambos edificios surge de la rotundidad de volúmenes impuesta a la Casa de la Cultura, así como de su acabado exterior, en granito abujardado de Porto do Son. Pérgolas, banco de la plaza circular y bajantes son el remedo de los remates, cornisa y campanario de la iglesia.
Interiormente la Casa de la Cultura se divide en dos zonas coincidentes con las plantas. En la baja se sitúa la biblioteca con dos salas de lectura y depósito de libros. La entrada a esta planta se realiza a nivel. Una escalera exterior conduce al primer piso, donde se sitúa el salón de actos, con capacidad para 240 personas, y la sala polivalente.
Pensamos que la colocación de este edificio al lado de la ermita y la Casa Consistorial acabará convirtiendo este espacio urbano en el centro de la villa.
Dificultades presupuestarias obligaron a fraccionar la ejecución material en tres fases.








